Zeck, hoy pasó un año del peor día de mi vida, ese día en el que me enteré que no estabas más conmigo, de que nunca más ibamos a hablar, ni a joder, ni a nada, simplemente que ya decidiste irte. Casí me vuelvo loca y sigo tu camino, pero decidí vivir la vida hasta el día de hoy, que voy por 17 años. Yo ni nadie es capaz de entender por qué hiciste lo que hiciste, el acabar con tu vida de una forma tan triste y mala. Siento que te cagaste en mí, en tus amigos, familiares, conocidos y todos los que te queríamos con la decisión que tomaste sin pensar en nosotros. Perdón pero me duele mucho haberte perdido así. Fuiste mi primer y mejor amigo de la Bond. Extraño cuando decías una serie de adjetivación acompañadas de tardes. También extraño cantar temas de Sonata Arctica con vos y hacer todas las boludeces que hacían que los sábados de mi existencia fueran inolvidables. Me gustaría tanto a mí como a todos los que te amábamos en vida que aparezcas en la Bond y nos digas que fuimos unos boludos en haberlo creído y que estuvieras vivo. Aparte, tus problemas tenían solución, no debiste haberte hecho problema por la gente que no valía la pena, que sólo te esquilmaba para financiar su eskabio; tampoco por la imbécil de tu novia que te usó y te metió los cuernos, y a su vez rompió esa relación enferma que tenían de la peor manera posible; entiendo que la estabas pasando mal con la cirrosis que tenía tu hígado pero no era la forma, quizás había una cura; y respecto a tus estudios, podías mejorar el rendimiento, tropezón no es caída, a muchos les pasa, nadie se ha muerto por recursar una materia. Pero lo que importa es que lo que predomina en este oscuro y sombrío mundo es tu cadáver, que se separó de tu alma, y se pudre cada día más. Y no sé, me duele mucho haberte perdido, soy la persona que más te amó en esta vida, y jamás voy a poder agradecerte por todo lo que hiciste por mí, de estar siempre cuando te necesité, de sostenerme cuando me caía, de protegerme de todo y de todos, cosa que muchos no hicieron por mí. Lo único que puedo hacer es visitarte cada tanto en el cementerio y decirte que descanses en paz y que respeto tu decisión aunque fue de persona débil en tu caso, y quiero hacerte saber que valías mucho y que espero que encuentres la paz y la luz que no tenías cuando fuiste mortal. Adiós ex mejor amigo, Zeck, ya un año y siempre en mí, hasta pronto.
domingo, 4 de abril de 2010
Raúl Ezequiel Bonorino: 17/11/1988 - 04/04/2009
Zeck, hoy pasó un año del peor día de mi vida, ese día en el que me enteré que no estabas más conmigo, de que nunca más ibamos a hablar, ni a joder, ni a nada, simplemente que ya decidiste irte. Casí me vuelvo loca y sigo tu camino, pero decidí vivir la vida hasta el día de hoy, que voy por 17 años. Yo ni nadie es capaz de entender por qué hiciste lo que hiciste, el acabar con tu vida de una forma tan triste y mala. Siento que te cagaste en mí, en tus amigos, familiares, conocidos y todos los que te queríamos con la decisión que tomaste sin pensar en nosotros. Perdón pero me duele mucho haberte perdido así. Fuiste mi primer y mejor amigo de la Bond. Extraño cuando decías una serie de adjetivación acompañadas de tardes. También extraño cantar temas de Sonata Arctica con vos y hacer todas las boludeces que hacían que los sábados de mi existencia fueran inolvidables. Me gustaría tanto a mí como a todos los que te amábamos en vida que aparezcas en la Bond y nos digas que fuimos unos boludos en haberlo creído y que estuvieras vivo. Aparte, tus problemas tenían solución, no debiste haberte hecho problema por la gente que no valía la pena, que sólo te esquilmaba para financiar su eskabio; tampoco por la imbécil de tu novia que te usó y te metió los cuernos, y a su vez rompió esa relación enferma que tenían de la peor manera posible; entiendo que la estabas pasando mal con la cirrosis que tenía tu hígado pero no era la forma, quizás había una cura; y respecto a tus estudios, podías mejorar el rendimiento, tropezón no es caída, a muchos les pasa, nadie se ha muerto por recursar una materia. Pero lo que importa es que lo que predomina en este oscuro y sombrío mundo es tu cadáver, que se separó de tu alma, y se pudre cada día más. Y no sé, me duele mucho haberte perdido, soy la persona que más te amó en esta vida, y jamás voy a poder agradecerte por todo lo que hiciste por mí, de estar siempre cuando te necesité, de sostenerme cuando me caía, de protegerme de todo y de todos, cosa que muchos no hicieron por mí. Lo único que puedo hacer es visitarte cada tanto en el cementerio y decirte que descanses en paz y que respeto tu decisión aunque fue de persona débil en tu caso, y quiero hacerte saber que valías mucho y que espero que encuentres la paz y la luz que no tenías cuando fuiste mortal. Adiós ex mejor amigo, Zeck, ya un año y siempre en mí, hasta pronto.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Yo fui compañero de él del colegio... Y realmente me da mucha tristeza, hasta el día de hoy lo que pasó... Era un buen pibe y aunque no hablaramos tanto lo quería y lo quiero aún hoy... Esperemos que ahora esté realmente en paz.
ResponderEliminar